jueves, 15 de mayo de 2014

Análisis de las diferencias en la esperanza de vida de las mujeres en dos regiones de Europa. A propósito del interesante dilema planteado por Javier Segura en su blog `"Salud Pública y otras dudas"

Recientemente mi admirado Javier Segura planteaba en su excelente blog  “Salud Pública y otras dudas” una cuestión extremadamente interesante: ¿Por qué viven más las mujeres de España, Italia y Francia que las de otra zona de Europa?, presentando como ejemplo y referencia a la cuestión el siguiente mapa en el que se representan las esperanzas de vida al nacer en las regiones de Europa (NUTS) elaborado por  Eurostat (ver el artículo en el blog a través de este link: http://bit.ly/1nygsCS).


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lunes, 3 de febrero de 2014

Carta de Juan Luis Ruiz-Giménez al EX-Consejero Lasquetty

El pasado 30 de Diciembre el, afortunadamente, ex-Consejero de Sanidad de la Comunidad de Madrid, Fernández Lasquetty,  remitió una carta a los profesionales sanitarios. Mi admirado Juan Luis Ruiz-Giménez le contestó con un texto que me parece un extraordinario y contundente alegato en favor de la sanidad pública, que en momentos como los actuales no me resisto a publicar aquí, tras la autorización de su autor. No en vano Rafa Cofiño afirma que Juan Luis es "uno de los referentes más importantes de la salud pública y la salud comunitaria nacional". 

Enhorabuena Juan Luis, y mucho ánimo para que sigas, como siempre, en la vanguardia de la defensa de la sanidad pública de tod@s y para tod@s.

Las copio a continuación en el orden en que fueron remitidas.

Manuel






¿Cambio de tendencia de la mortalidad en España? Evidentemente NO, la agravación se consolida


El pasado 4 de Diciembre el INE emitió una nota de prensa sobre resultados de la Estadística del Movimiento Natural de la Población, como un avance de resultados de 2013, correspondientes al primer semestre de ese año (http://www.ine.es/prensa/np819.pdf). En los titulares y en la letra pequeña, el instituto recalca textualmente que “la mortalidad descendió un 6,1% -en esos seis meses- respecto al mismo periodo del año anterior”. Como quiera que esa información tiene que ver con un análisis publicado en este mismo blog en el que se demuestra que la mortalidad del  año 2012, tanto en términos absolutos (número de defunciones) como relativo (tasa ajustada) se incrementó respecto a la del año previo no me resisto a hacer alguna consideración a esa nota que, de entrada y a pesar de ser cierta si nos ajustamos escuetamente a los datos crudos, parece emitir la información de forma poco fundamentada y algo triunfalista.

No falla el estadístico cuando afirma “Durante el primer semestre de 2013 fallecieron en España 204.394 personas, un 6,1%  menos que en el mismo período el año 2012”. Pero tampoco lo haría si emitiera el mensaje de esta forma:

“Las defunciones registradas en España en el primer semestre de 2013 representan un 6,1% menos que las recogidas en el primer semestre de 2012, pero son un 2,82% más que las habidas en el mismo periodo de 2011, un 4,85%  más que en 2010, un 2,25% más que en 2009 y un 2,54% que en 2008, siempre refiriéndonos al mismo lapso temporal (los primeros 6 meses del año)”.

Es decir que se incrementa el número de defunciones sobre lo acontecido en la primera mitad de los años precedentes a excepción del último. Conviene, por tanto, esperar a conocer el dato final del año 2013, ajustar los resultados a la estructura de edades, siempre cambiante, de la población y analizarlos en clave de tendencia temporal. 

Me atrevo a aventurar que  lo que nos van a decir los datos es que desde 2011 y de forma clara crece, año a año, el riesgo de morir de la población española.

Año
Total Defunciones  1er semestre (número)
Variación de defunciones 1er semestre de 2013 respecto al mismo periodo de cada año (%)
2008
199.119
+ 2,64
2009
199.879
+ 2,25
2010
194.924
+ 4,85
2011
198.773
+ 2,82
2012
217.634
- 6,1
2013
204.394
0


Fuente INE y elaboración propia


Manuel Díaz Olalla

martes, 3 de diciembre de 2013

El efecto de las políticas ante la crisis en la esperanza de vida

Con frecuencia  se analiza el efecto de la crisis, como fenómeno global, en la vida de la gente y, entre otras esferas de la misma, en la salud. Es una preocupación de los investigadores de la salud pública en su conjunto no exenta de controversia. Un trabajo tan apasionante como difícil. Una aproximación a la realidad tan interesante como imprecisa.

Esas investigaciones encierran en sí mismas las dificultades inherentes a cualquier averiguación científica que intente asignar a cada fenómeno social, económico o sanitario, sus causas o sus efectos. Entre lo más plausible de este afán se sitúa el interés de los investigadores en poner a disposición de quienes toman las decisiones los conocimientos que determinen las políticas que puedan aplicar y las que deban evitar. Y sí no fuera posible entrar en el fondo del problema o simplemente no se desea, al menos existe la obligación moral de amortiguar  los efectos de la debacle del sistema en la vida y el bienestar de las personas. Me resisto por ello a hablar aquí de los efectos de la crisis como un todo intocable y prefiero hacerlo sobre las consecuencias que tienen las políticas que, al amparo o con la excusa de la misma, se toman. Desde el convencimiento de que siempre es posible elegir entre ellas y escoger las menos perjudiciales para los ciudadanos.

miércoles, 2 de octubre de 2013

Respuesta al presidente de la Organización Médica Colegial, Dr. Rodríguez Sendín, en relación a su participación en el llamado "Pacto por la Sanidad"

El pasado día 27 de Agosto recibí una carta del Dr. Rodríguez Sendín, presidente de la OMC, en la que, gentilmente, respondía a otra mía de 2 de agosto que figura en este mismo blog. En ella me comunicaba que una copia del texto de su respuesta la había colgado, a su vez, en su página personal. 
Sin ánimo de polemizar no he podido evitar escribirle esta respuesta en la que puntualizo algunas de sus afirmaciones.




20 de Septiembre de 2013
Estimado colega:

Ante todo quisiera agradecerle su carta de respuesta a otra mía anterior y sin ánimo de establecer por esta vía una cadena indefinida de réplicas y contra-réplicas, no puedo resistirme a enviarle algunas puntualizaciones a sus palabras. Y eso hago a continuación.