martes, 10 de junio de 2025

Celebración 20 aniversario de Madrid Salud, intervención Manuel Díaz Olalla

 





Estimados amigos, amigas, compañeros y compañeras, invitados, invitadas y autoridades que nos acompañan,

Desde los ya lejanos años del Centro de Promoción de la Salud de Villaverde, en aquél concurrido piso de Orcasitas, hasta los más recientes en la Gerencia de Madrid Salud, con la excepción del periodo en que desarrollé mi carrera profesional en el Servicio Madrileño de Salud y en el ámbito de la Cooperación al Desarrollo y la Ayuda Humanitaria internacional, esta institución, cuyo redondo aniversario hoy celebramos, ha aportado el marco en el que no solo he podido ejercer mi profesión, sino también hacerlo en consonancia con mi vocación de abordar esas tareas priorizando siempre las necesidades de salud de la población más vulnerable.

Este trayecto profesional, común al de muchos compañeros de mi generación, queda escoltado, como si de un “abre y cierra” paréntesis se tratara, por dos terribles pandemias: en aquellos inicios, el VIH-SIDA y sus pavorosos estragos, y en estos postreros años, por la no menos letal la COVID-19, como si el destino quisiera tomar nuestra experiencia profesional de ejemplo para demostrar que, a pesar de que vivimos en el tiempo de las epidemias de las enfermedades crónicas, aún no hemos sido capaces de controlar ni anticiparnos a las de las enfermedades infecciosas ni, mucho menos, prevenir sus efectos.  

De aquellos inicios, ¿cómo no recordar a quienes fueron y han sido más tarde, compañeros de trabajo y amigos? Paloma, Antonio, Almudena, Azucena, Dulce, Dionisio, y a tantos otros como sería imposible nombrar aquí por la duración escueta de este acto. Desde el principio, Madrid Salud, en la forma administrativo-legal que ha tomado en cada momento, ha creado las condiciones para que trabajar en la mejora de la salud de todos los madrileños sea ante todo atender los problemas de quienes más necesidades tienen, como demostración del encaje perfecto de esta organización en el Sistema Sanitario Público, del que forma parte inseparable. Por eso mismo encuentra su razón de ser no solo en el avance de la salud, sino también en la equidad con que realiza sus intervenciones, irrenunciable principio de un Sistema Nacional de Salud, desde la estrategia que la institución ha hecho suya de alcanzar ambas metas trabajando en la promoción de la salud y en la prevención de la enfermedad con una perspectiva comunitaria.

Esta visión multifactorial, junto con su dedicación a la exclusión, son “marcas de la casa” y la mejor manera que Madrid Salud tiene de explicar que la mejora de la salud de los ciudadanos se alcanza atendiendo a las causas de los problemas, que no solamente son las propias de unos hábitos nocivos, como muestra de la responsabilidad individual de cada cual, sino también de unos riesgos cuyo control y modificación corresponde al ámbito de lo político y lo normativo, como los que se derivan de unos determinantes sociales negativos (condiciones de vida y de trabajo) y de un entorno residencial y medioambiental adverso.

Creo modestamente que desde nuestros Estudios de Salud de la ciudad de Madrid hemos contribuido al entendimiento de la relación entre los problemas de salud y sus causas, anhelando siempre que este entendimiento sea fuente de inspiración del trabajo de las personas que componen Madrid Salud y otras instituciones de la sanidad pública, tanto de los que estamos en esta bella fase emérita como de los que están deseando hacerlo, que, si no me equivoco, son la mayoría de los demás.

Quisiera agradecer, para terminar, la presencia de todos y el trabajo de las organizaciones que colaboran cada dia con Madrid Salud en la consecución de sus objetivos de mejora de la salud de la población madrileña, una significativa muestra de las cuales han sido premiadas y cuyos representantes se encuentran presentes. Ellas son, en su variedad, fiel reflejo de esa intersectorialidad en la que esta institución encuentra su razón de ser.

A ellas y a todas y todos vaya mi agradecimiento y la enhorabuena por partes iguales, porque se lo merecen y os lo merecéis.  

Salud y muchos más años de éxitos,

 

Manuel Díaz Olalla

Madrid Salud








sábado, 8 de febrero de 2025

Inequidad territorial en la salud de la población de Madrid: 20 años de evidencias

Ponencia presentada en las Jornadas de la Asociación Madrileña de Salud Publica (AMASAP)

Manuel Díaz Olalla 

Ateneo de Madrid, 26 de noviembre de 2024

(Se puede descargar la ponencia completa en PDF pulsando en este link)



  Como profesionales, pero también como seres humanos sensibles a las injusticias, estamos comprometidos con la equidad. Siempre conviene recordar que la lucha por la equidad en la salud tiene como objetivo dar a cada cuál lo que necesite o, traducido en términos de salud pública, luchar contra las desigualdades injustas que, además, se pueden combatir con medidas de políticas públicas, formando parte de la lucha por la justicia social, como queda elocuentemente plasmado en esta imagen que, por ello, vale más que mil palabras (CC BY 4.0; Universidad de Rice y OpenStax).



En este contexto el territorio es uno de los ejes en donde se dan, y se pueden analizar y explicar, las desigualdades en salud, formando parte de sus determinantes estructurales.

Fuente: Comisión para reducir las desigualdades sociales en España (2010) MSC, modificado de Solar e Irwin (OMS)

Las clases más favorecidas desplazan en el territorio a las demás a base de incrementar el precio del suelo y, por tanto, de la vivienda. Es la teoría de la segregación urbana que explica que la población en las ciudades se halle distribuida según la variable socioeconómica, en sentido general. Compréndase, además y según se desprende del esquema anterior, que el territorio es un factor de desigualdad con entidad propia, cuyo efecto no es solo la suma de los demás factores (clase social, por ejemplo) que se distribuyen de modo diferencial en él, sino que tiene entidad propia e independiente. De alguna manera, esta evidencia contrastada en múltiples análisis, aporta argumentos a quienes rechazan la validez de la llamada “falacia ecológica”, llevándonos a plantear que nadie puede ser una isla en el entorno en que vive y que, por encima de características individuales, el efecto de lo que le rodea (“el vecindario” en términos de la teoría multivariante) determina también la salud y la calidad de vida. En el siguiente gráfico se observa cómo en esta ciudad, en 2021, en los distritos de mayor desarrollo es 4 veces más frecuente la presencia de hogares de clase social favorecida que desfavorecida (razón de 0,25), situación segregadora que viene agudizándose en los últimos años pues en 2013 esta relación era de 1 de cada 2 (0,54).

sábado, 11 de enero de 2025

Estudio de Salud de la ciudad de Madrid 2022

La salud es un estado de completo bienestar físico, mental y social, y no solo la ausencia de enfermedades. Los factores que determinan la salud son diversos, aunque podemos clasificarlos de forma operativa como: sociales, hábitos, sistema de cuidados y, por ultimo, entorno. Conocer la situación de salud de la ciudadanía y sus determinantes permite establecer prioridades y distribuir los recursos para su mejora.

El Ayuntamiento de Madrid, a través de Madrid Salud, ha realizado cuatro Estudios de Salud de la Ciudad de Madrid (en 2008, 2014, 2018 y el presente, de 2022). En todos ellos se han empleado diferentes fuentes de información, municipales, de la Comunidad de Madrid, nacionales e internacionales, además de múltiples estudios y, como es habitual de una encuesta de salud especifica a la ciudadanía madrileña.

El presente Estudio de Salud de la Ciudad de Madrid 2022 tiene entre sus objetivos prioritarios:

• Conocer el estado de salud de la población de la ciudad de Madrid, tanto física como psíquica y social, e identificar los principales problemas de salud: enfermedades crónicas, limitaciones para la actividad habitual, mala salud autopercibida, riesgo de mala salud mental, calidad de vida en relación con la salud y problemas de salud bucodental, entre otros.

• Conocer los hábitos y estilos de vida de la ciudadanía, así como aquellos factores del entorno y determinantes sociales que condicionan el nivel de salud.

• Analizar las diferencias entre distritos de los problemas de salud y los factores de riesgo.

• Conocer la evolución de los aspectos abordados en los estudios de salud de la ciudad en 2008, 2014,

y 2018.

• Contextualizar los resultados referidos a la ciudad con los disponibles a nivel nacional y europeo.

• Aportar evidencias encaminadas a mejorar la salud y facilitar la planificación de las políticas municipales en este ámbito.

Esta aproximación cuenta con un eje central que ha marcado de forma indeleble la situación de la salud, así como la estructura y dinámica poblacional y hasta las relaciones sociales en los últimos años: la pandemia de COVID-19. También incluye algunos aspectos emergentes tratados en la anterior edición, como el uso de las tecnologías de la información y de la comunicación, la soledad, en especial la no deseada, o el consumo de medicamentos psicotrópicos, además de otros de nueva incorporación y de especial interés por su efecto en la salud, como la violencia general y la violencia de género, la calidad y la cantidad de las relaciones sociales, el nivel de alfabetización sanitaria o la carencia material severa. 

Un trabajo como este es siempre el inicio del ciclo de la planificación sanitaria: detección de los problemas de salud y sus causas, así como la evaluación del impacto de las intervenciones puestas en marcha anteriormente.

La fuente de información más importante para este Estudio ha sido la Encuesta de Salud de la Ciudad de Madrid 2021, realizada por Madrid Salud en una muestra de 8.625 personas elegidas mediante muestreo aleatorio estratificado, y cuyo fichero anonimizado y otros documentos afines ya están publicados en el portal de datos abiertos del Ayuntamiento de Madrid.

Como siempre, el Estudio de Salud de la Ciudad de Madrid 2022, que es ante todo un trabajo de investigación epidemiológica, está dirigido tanto a personal técnico o especialista como a la ciudadanía en general y su periodicidad cuatrienal asegura no solo información actualizada sino también una visión longitudinal de los problemas y su evolución. Es intención de Madrid Salud y del equipo que realiza el Estudio, así como de las personas y grupos de investigación que lo siguen y analizan, que continúe en el tiempo, ofreciendo información de interés para los/las profesionales y técnicos de la salud y, en general, para quienes lo consultan con el interés que lo hacen. 

Los principales resultados fueron presentados el 13 de noviembre de 2023 y recientemente se ha publicado el documento completo definitivo. Se puede consultar o descargar pulsando en la portada que se copia a continuación:

https://drive.google.com/file/d/1AfbJOLn-4hSe0JPfAdysTmXnrZtOQLKB/view?usp=sharing

También está disponible el resumen ejecutivo en castellano: https://madridsalud.es/pdf/Estudio-de-Salud-2022-l.pdf 

Y en inglés en el siguiente enlace:  https://madridsalud.es/pdf/City-of-Madrid-Health-Study.pdf

miércoles, 1 de mayo de 2024

La Atención Primaria de Salud y la Salud Pública en las Crisis Humanitarias. Principios, características y sinergias: un enfoque basado en los derechos.

Díaz Olalla, JM. (0000-0001-5740-0636) "La atención primaria de salud y la salud pública en las crisis humanitarias. Principios, características y sinergias: un enfoque basado en los derechos." En: Pilar Estébanez, Carolina Jiménez y Jorge Alvar (Edit, Coord y Dir). Asistencia sanitaria en crisis humanitarias. Edit Díaz de Santos, 2017. Madrid. ISBN 9788490520598

(Capítulo del libro publicado en 2017)


   1. La Atención Primaria de Salud y la Acción Humanitaria: sinergias y garantía de equidad en las crisis.   La Atención Primaria de Salud (APS) es la estrategia para la organización y la gestión del sistema de salud que tiene como objetivo garantizar el acceso universal a unos servicios sanitarios básicos mediante una distribución equitativa de los recursos, la participación comunitaria y la implicación de las políticas propias de otros sectores, para alcanzar un mejor nivel de salud de los pueblos. Fue signada y asumida por la mayoría de los países del mundo en la histórica conferencia de Almá-Atá1 (Kazajstán, 1978) y en ella se expresa la necesidad urgente de la toma de acciones por parte de todos los gobiernos, trabajadores de la salud y la comunidad internacional para su puesta en marcha.

 

   1.1. Aproximación histórica y conceptual a la APS.

   Los objetivos que se pretendía alcanzar mediante esta estrategia se fijaron y cuantificaron para cada región del mundo en un compendio de intenciones al que se llamó “Salud para todos en el año 2.000”. Pero su grado de implementación fue muy desigual. La implantación y el desarrollo de la APS requieren decisión política, es decir, inversión de recursos, y reconoce el importante papel de la reducción de las desigualdades socio-económicas entre países y entre grupos sociales dentro de cada país para el logro de las mejoras en la salud. Esfuerzos, por lo tanto, que en gran medida están fuera del sistema sanitario, como lo están también la mayor parte de los factores que determinan la salud de la población, según conocemos, en especial cuando se ha alcanzado determinado nivel de progreso. Pero en los años posteriores a la histórica declaración muchos países no apoyaron adecuadamente el desarrollo de la APS a la vez que se incrementaban las desigualdades entre los países y dentro de ellos.2   Estas circunstancias incidieron en el insuficiente cumplimento de sus objetivos alcanzados, en especial en algunas partes del mundo, lo que desacreditó en parte este movimiento. A pesar de estos vaivenes y dudas, muchos años después, recientemente, la propia OMS reivindicó y actualizó la estrategia, al publicar el informe “Atención Primaria de Salud, más necesaria que nunca”3 lo que de alguna forma ha hecho justicia a una de las iniciativas internacionales de salud más importantes de la historia.

Conflictos e inseguridad en el mundo actual, e impacto en la salud de las crisis humanitarias derivadas de conflictos


González M., Díaz Olalla JM. (0000-0001-5740-0636) "Conflictos e inseguridad en el mundo actual e impacto en la salud de las crisis humanitarias derivadas en conflictos". En: Estébanez Estébanez, P., Jiménez Navarro, C., Alvar Ezquerra, J. (Editores, Coordinadores). Asistencia sanitaria en crisis humanitarias. Edit Díaz de Santos, Madrid, 2017. ISBN 9788490520598.  https://datos.bne.es/edicion/a6382682.html


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El dolor de Gaza. Premio World Press Photo 2024 - Foto: Mohammed Salem



Puntos clave

En la actualidad la mayor parte de las bajas por conflictos ocurren en la población civil.
Gran impacto en la población que compromete su futuro y su desarrollo social y económico.
Los
problemas ocurren frecuentemente porque los sistemas de protección colapsan o son incapaces de atender las demandas.
Los principales problemas de salud derivan de la situación de emergencia compleja. Esta aparece cuando hay desplazamientos masivos de la población, escasez de alimentos y pérdida de bienes, servicios y medios de subsistencia En el curso de ellas suelen aparecer epidemias de enfermedades transmisibles Estas epi-demias y dependiendo de las condiciones de vida de la población afectada pueden ser de transmisión hí-drica, respiratoria o vectorial.
El riesgo se incrementa si un porcentaje de la población afectada o receptora no está vacunada. 
Los sistemas de salud deficientes prolongan las crisis.
La inmensa mayoría de las muertes que ocurren en refugiados o desplazados afectados por conflictos se deben a: sarampión (en especial cuando no se vacuna del mismo rutinariamente), infecciones respiratorias, enfermedades diarreicas, desnutrición y malaria.
La población afectada por estas crisis padece con gran frecuencia estrés post-traumático y otros proble-mas de salud mental que requieren tratamiento adecuado.

INTRODUCCIÓN

Algunas características marcan el turbulento mundo actual en materia de paz y seguridad . El número de conflictos armados aumenta, tras unas décadas a la baja, y causan mayor número de muertes civiles, des-plazamiento y otras consecuencias. En estos conflictos proliferan los actores armados no estatales, y las tendencias híbridas, en las que es difícil captar cuáles son las verdaderas motivaciones de los actores. Las principales víctimas son civiles y las guerras tienden a prolongarse, y desbordarse regionalmente. La magnitud de las crisis y los cambios en el sistema internacional se combinan para desbordar la capacidad institucional de respuesta, lo que se une a una polarización y falta de voluntad política para asumir las consecuencias. Los actores humanitarios ven cómo su espacio se reduce y su capacidad de maniobra es menor cuando las crisis son más graves. 

miércoles, 3 de enero de 2024

Comentarios al artículo “Vivir a la madrileña” publicado en el diario “La Razón” el 14 de diciembre de 2023

 

Huffpost / JAVIER SORIANO VIA AFP VIA GETTY IMAGES

Con relación al artículo firmado por Rocío Ruiz, titulado “«Vivir a la madrileña» alarga casi dos años la esperanza de vida”, publicado en el diario La Razón el 14 de diciembre de 2023 se pueden hacer algunos comentarios y puntualizaciones.

En primer lugar, sorprende que se hayan calculado las esperanzas de vida al nacer (EVN) de la ciudad de Madrid, la Comunidad de Madrid y de España, correspondiente al año 2023 sin que este haya concluido, a partir de datos provisionales de las defunciones ocurridas en las poblaciones correspondientes en las primeras 44 semanas del mismo, es decir, a partir de datos acumulados a 5 de noviembre. Y extraña aún más que se saquen ciertas conclusiones a partir de la comparación de los mismos.

Se trata, como se advierte en el texto, de una estimación de defunciones semanales. Lo habitual es calcular este indicador por años naturales y tras contar con datos de defunciones y de población consolidados. La última EVN que el INE tiene publicada relativa a población española en este momento es de 2022, publicado el 22 de noviembre de 2023, por lo que existe un decalaje de aproximadamente 1 año entre la finalización del periodo y la publicación oficial del indicador.

jueves, 9 de marzo de 2023

La inequidad en la salud, compendio rápido de ideas y reflexiones. Un podcast de [R]Evolución Relacional. Una entrevista de Joan Quintana

"¿Qué entendemos como desigualdades? ¿Es justo el sistema sanitario en España? ¿Qué elementos inciden en la calidad de vida de las personas? Estas son algunas de las interrogantes que el médico experto en salud pública, Manuel Díaz Olalla, conversa en este episodio. El actual investigador de Madrid Salud, nos explica cómo la pobreza es un factor determinante a a hora de revisar los índice de salud de las personas, marcando diferencias de hasta 10 años de expectativa de vida entre las personas que tienen más recursos económicos y las que no. ¿Podemos quebrar este círculo vicioso?

Conducción: Joan Quintana Forns. Producción: Daniela Rojas Valle"

Para escuchar la entrevista pulsar en la imagen:


miércoles, 9 de febrero de 2022

Estudio de Seroprevalencia al SARS-CoV-2 en pacientes en tratamiento por adicciones en Madrid

Fundamentos: Los pacientes con adicción son un colectivo vulnerable en el que apenas hay datos sobre la infección y gravedad de la COVID-19. El objetivo de este estudio fue analizar la seroprevalencia frente a SARS-CoV-2 en usuarios en tratamiento por adicciones en Madrid y describir los factores relacionados con la infección en este colectivo. 

Métodos: Estudio descriptivo transversal (junio-octubre 2020), en una muestra no probabilística de 473 pacientes con Trastorno por Uso de Sustancias, de los 8 Centros de Atención a las Adicciones (CAD) del Ayuntamiento de Madrid. Se describieron sus características demográficas, de hábitos y de salud, IgM e IgG para SARS-CoV-2, PCR previa, presencia de síntomas, contacto con casos de COVID-19 y se realizó análisis multivariante mediante regresión logística binaria. 

Resultados: El 5,1% de los usuarios tuvo serología positiva para SARS-CoV-2 (5,8% en hombres y 2,7% en mujeres). Los pacientes con mayor porcentaje de seropositividad tenían entre 50-59 años (8,3%), siendo la sustancia principal consumida más prevalente el alcohol (7,4%). Tener PCR positiva previa mostró una odds ratio (OR) significativa respecto a ser seropositivo en el análisis frecuentista.




Conclusiones: La mayor tasa de seroprevalencia se dio entre los hombres, siendo los factores epidemiológicamente conocidos los que más fuerza de asociación mostraron. El perfil de usuario seropositivo de los CAD fue un hombre en la década de los 50, consumidor de alcohol y sin comorbilidades. No se encontró característica alguna relacionada con el consumo de sustancias que justificase la diferencia de riesgo de infección con la población general. 

Palabras clave: SARS-CoV-2, COVID-19, Adicciones, Prevalencia, Medidas de prevención.


(Díaz Olalla JM, Olmos Espinosa MR, Del Moral Luque JA, Chicharro Romero J. Estudio de seroprevalencia al SARS-CoV-2 en pacientes en tratamiento por adicciones en Madrid. Rev Esp Salud Pública. 2022; 96: 9 de febrero e202202014. https://bitly.ws/38xB5 )

martes, 21 de diciembre de 2021

La protección financiera de la población española frente a los gastos en salud o “¿Se puede permitir la gente pagar por la atención sanitaria?


Según la OMS el objetivo de los sistemas sanitarios es, además de mejorar la salud de la población, reducir las desigualdades sociales relacionadas con ella (1). Por lo tanto, no solo es su obligación atender a todos y todas sino también proporcionar la atención que cada cual precise: combatir esas desigualdades pasa, en este punto, por dar más atención a quien más la necesite. Nuestro sistema sanitario está basado en la solidaridad a partir de la aportación equitativa (quien más tiene, contribuye más), siendo la democratización del acceso su razón de ser. Garantizar la sanidad universal significa que todas las personas que residen en España, independientemente de su nacionalidad y su situación administrativa, disfruten de su derecho a la salud, sin ningún tipo de trabas.

Cuando el gasto público en salud aumenta, es menos probable que las personas caigan en la pobreza como consecuencia de acceder a los servicios sanitarios. Sin embargo, el gasto público solo reduce las desigualdades en el acceso cuando las asignaciones se planifican cuidadosamente para garantizar que toda la población pueda obtener atención de salud de calidad, en especial atención primaria (2). No olvidemos que universalidad de la atención no solo significa que la cobertura alcance a todas las personas, sino también que el catálogo de servicios sea lo más amplio posible incluyendo, desde luego, los servicios sanitarios esenciales, y que los gastos directos por la atención (conocidos en nuestro país eufemísticamente como “copagos” o, incluso y de forma más atinada, como “repagos”) sean mínimos o, mejor aún, no existan. En todo caso, estos pagos adicionales no deben ser una limitación práctica del acceso a los servicios de salud, porque cuando son elevados disuaden a las personas del uso del sistema, situándoles de facto en la exclusión sanitaria o, si deciden asumirlos, pueden llevar a los pacientes y a sus familias a una situación de bancarrota financiera: es lo que se conoce como “gastos catastróficos en salud”.

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Publicado en "Hemos leído", web de SEMFyC


miércoles, 15 de septiembre de 2021

Caída de la esperanza de vida en distritos de Madrid en 2020: relación con determinantes sociales

 Objetivo: Estimar el descenso de la esperanza de vida (EV) de la población de Madrid y sus distritos, y su relación con variables socioeconómicas, en el primer ano˜ de pandemia de COVID-19. 

Método: Las defunciones proceden del Padrón de Habitantes (Servicio de Estadística Municipal). Por el método Chiang II se calcularon las esperanzas de vida al nacer y a los 65 años (EVN y EV65) con sus intervalos de confianza del 95% para hombres y mujeres, y sus caídas brutas, netas y mínimas en cada distrito en 2020 respecto a 2019, así como su correlación (r) con la distribución de algunas variables socioeconómicas y la existencia de modelos de regresión lineal explicativos. 

Resultados: En 2020, las defunciones en Madrid crecieron un 46,1% respecto al año previo, y la EVN fue de 79,31 años para los hombres y de 85,25 años  para las mujeres, lo que supone un decremento de 3,67 y 2,56 años, respectivamente (4,42% y 2,91%). Todos los distritos registraron caídas de la EV, siendo la mayor la de los hombres de Tetuán (4,72 años)  y la de las mujeres de Chamartín (3,91 años). Los más afectados fueron los distritos del sur, especialmente para los hombres. Las tasas de inmigrantes y de mayores de 80 años explicaron un 24% de la caída de la EV de los hombres según el modelo de regresión lineal múltiple. 





Conclusiones: La caída de la EV registrada en Madrid y sus distritos en 2020 es mayor que la de España (1,6 años) y retrotrae a cifras de 2002 (EV65) y de 2008 (EVN); es más acusada en el sur y se distribuye de forma desigual territorialmente y según variables socioeconómicas, asociándose a algunas de ellas.

[José Manuel Díaz-Olalla, Irene Valero-Oteo, Silvia Moreno-Vázquez, Gema Blasco-Novalbos, Juan Antonio del Moral-Luque, Agustín Haro-León, Caída de la esperanza de vida en distritos de Madrid en 2020: relación con determinantes sociales, Gaceta Sanitaria, Volume 36, Issue 4, 2022, Pages 309-316, ISSN 0213-9111, https://doi.org/10.1016/j.gaceta.2021.07.004. [(https://www.sciencedirect.com/science/article/pii/S0213911121001424 )] https://bitly.ws/38NAa  


viernes, 2 de julio de 2021

Incidencia de COVID-19 en distritos de Madrid y su relación con indicadores socioeconómicos y demográficos

Fundamentos: Las medidas preventivas a tomar ante una nueva epidemia requieren conocimiento del número de infectados y de qué grupos son más vulnerables. El objetivo de este trabajo fue conocer la Incidencia Acumulada de COVID-19 en la ciudad de Madrid y sus 21 distritos en los 4 primeros meses de la epidemia y su relación con algunas variables socioeconómicas y demográficas. 

Métodos: Estudio ecológico transversal. Se estudiaron los 39.270 casos diagnosticados desde el inicio de la pandemia hasta el 26 de junio de 2020, publicados por la Comunidad de Madrid agregadamente. Se relacionó la distribución de la incidencia acumulada en los 21 distritos con la de algunas variables demográficas, socioeconómicas y de salud. Se estudiaron los coeficientes r y r2 que se calcularon con los factores y el modelo obtenido según Regresión Lineal Múltiple (RLM). 

Resultados: La ciudad de Madrid presentó el doble de la incidencia acumulada (IA) de COVID-19 que la nacional (100), con una Razón de Incidencia Acumulada Estandarizada (RIAE) de 204,59 por 100, destacando los distritos del sureste, todos con IA mayores a 240 por 100. La Tasa de hogares por habitante, la Renta per cápita y la Tasa de Mortalidad por Enfermedades infecciosas en hombres alcanzaron en los distritos correlaciones altas e inversas con RIAE (todos r>-0,3). El modelo RLM con esos 3 indicadores predijo un 30% de las RIAES. 



Conclusiones: La relación entre riqueza material agregada y riesgo de infección por COVID-19 es inversa. El conocimiento de renta, tasa de hogares y tasa mortalidad por enfermedades infecciosas en hombres disminuyó un 30% la incertidumbre sobre la incidencia acumulada en los distritos. 

Palabras clave: Coronavirus, COVID-19, Epidemiología, Ajuste de tasas, Incidencia.

 (Díaz-Olalla JM, Valero Oteo I. Incidencia de COVID-19 en distritos de Madrid y su relación con indicadores socioeconómicos y demográficos. Rev Esp Salud Pública. 2021; 95: 2 de julio e202107091. https://bitly.ws/38xxL )

domingo, 4 de abril de 2021

Incidencia de COVID-19 y desigualdad residencial: apuntes sobre la situación en las grandes ciudades

La pandemia de la COVID-19 afecta más y más severamente a la población más desfavorecida. Territorialmente existe un riesgo incrementado de infectarse y de morir por esta causa en los distritos más pobres de la ciudad y en los que los hogares se componen de más personas. Analizamos el riesgo de infectarse por SARS-Cov-2 en los distritos de la ciudad de Madrid y su relación con algunas variables contextuales socioeconómicas y demográficas.

(Artículo publicado en la Revista Documentación Social, 22 de enero de 2021)


La COVID-19 no solo ha puesto en evidencia las graves desigualdades e inequidades existentes, sino que las ha incrementado1. La pandemia se ceba en los más vulnerables a la vez que provoca más desigualdad en la población, aunque en algún momento, al principio de su expansión, muchos pensáramos que pudiera no ser así. En aquéllas desconcertantes semanas de marzo y abril, la cantidad de noticias que difundían los medios sobre personajes famosos que habían adquirido la infección (empresarios de éxito, artistas, gente de la jet set en general), alguno de los cuales lamentablemente fallecieron por ella, nos hizo pensar no que se tratara de un problema de “vulnerabilidad inversa”, tan poco comunes en salud pública, sino en cierta transversalidad de su extensión social en relación con la posición socioeconómica. Nada de eso era así: el tiempo nos ha enseñado que estábamos en aquéllos precoces momentos ante un déficit de información generalizada y que en la medida en que hemos conocido más y mejor la naturaleza de este problema y de cómo prevenirlo, quienes disfrutan de las mejores condiciones de vida (vivienda, transporte, trabajo, ocio) pueden elegir exponerse menos al coronavirus SARS-Cov-2 que los demás. 

martes, 5 de enero de 2021

Importancia de los determinantes sociales de la salud (la causa de las causas para justificar la necesidad de un cambio de mirada)

(Texto y material de estudio para la Introducción del curso Inequidades en salud, SEMFYC, enero 2021)

 La epidemiología sociocultural se caracteriza por la integración de procesos sociales, culturales, económicos y políticos con procesos biológicos en el estudio de los determinantes de la salud. Por definición, esto implica la consideración de determinantes especificados a múltiples niveles, desde los genes hasta las características de la sociedad en su totalidad.

 Pero ha sido el nivel individual el que ha dominado en la epidemiología clásica por dos motivos:

 1.   Si los problemas de salud se manifiestan en algunas personas y no en otras, lo más intuitivo es siempre buscar las diferencias en rasgos individuales que se puedan relacionar con aquellos.

 2.   Al ser el modelo biomédico el preponderante, se tiende a buscar causas en las personas individuales y no en los grupos.

Un ejemplo de ello, la epidemiología de los factores de riesgo cardiovascular. Lo que más interesa -o lo único que interesa- como factor etiológico es lo biomédico, que se define a nivel individual y la atención se centra en las investigaciones que se ocupan exclusivamente de la contribución de las características biomédicas de los individuos a la variabilidad interindividual en condiciones de salud o enfermedad, como muy acertadamente afirma Diez Roux (https://bit.ly/2OQDvuX) (gráfico 1).

lunes, 14 de diciembre de 2020

“Orientaciones para la aplicación de medidas de salud pública no farmacológicas en grupos de población en situación de vulnerabilidad en el contexto de la COVID-19”


La OPS (OMS para las Américas) ha publicado recientemente el trabajo que lleva por título el indicado (1) , cuyas aportaciones son de gran interés para el propósito que anuncia, así como para mejorar la adherencia a dichas medidas por parte de los grupos de población en situación de vulnerabilidad. Y a pesar de que sus objetivos se centran en la población de aquel continente, no es menos cierto que la mayor parte de sus propuestas y consideraciones son asumibles para la población española en las actuales circunstancias.

La COVID-19 no solo ha puesto en evidencia las graves desigualdades e inequidades existentes, sino que las ha incrementado (2). Desde la comprensión general de que la pandemia se ceba en los más vulnerables a la vez que provoca más desigualdad en la población, el documento analiza cuáles son los obstáculos existentes para que las medidas de prevención de la infección lleguen a todos y todas o, lo que es lo mismo, qué condiciones de los grupos y las personas limitan su aplicación o el acceso a ellas.

Si algo ha demostrado la actual pandemia es que la vulnerabilidad va más allá de aspectos individuales y biológicos y es determinada por el contexto social, económico y político. Por ello afecta más y más severamente a trabajadores informales, a inmigrantes y al resto de la población en situación de precariedad, y a quienes viven en condiciones de hacinamiento o de franca carencia o inseguridad en la vivienda.

Para seguir leyendo pulsar aquí.

Publicado en "Hemos leído", web de SEMFyC

lunes, 16 de noviembre de 2020

COVID-19, a propósito de la vacuna y la pobreza en España (fomentemos la capacidad de interrelación para desarrollar un espíritu crítico)

Ante la masiva desinformación que se propaga desde los medios de comunicación, incluidos los públicos (¿o debiéramos decir “sobre todo los públicos" y curiosamente no especialmente a favor del gobierno) debemos estar prevenidos. El Telediario de ayer lanzó 2 noticias que, juntándolas, se explican mejor que solas. Veamos: el presidente de Pfizer vende una gran cantidad de acciones de su compañía el día siguiente de comunicar que “en un avance” de resultados, el ensayo clínico con su vacuna muestra un 90% de eficacia. La venta le reporta 5 millones de euros, 600.000 más que lo que le hubiera producido unos días antes, es decir esa cantidad es atribuible al “efecto noticia de la eficacia vacunal”. Se nos dice después, por parte de la compañía, que esa operación estaba prevista hace meses. Pero lo que no estaba previsto es que de manera inesperada, inconsistente e intempestiva (todo el mundo se sorprendió, bueno, justo hasta el momento en que se supo lo de la venta de acciones) se anunciaran esos resultados que son, nadie lo discute, demasiado precoces.

Diario El País. El Roto

Minutos después, en el mismo Telediario se anuncia que este año más de 3 millones de personas, la mayoría por primera vez, necesitarán ayuda alimentaria de los Bancos de Alimentos en España.

Ambos sucesos están causados por la COVID-19. La mayoría sufre sus efectos terribles y una minoría se hace inmensamente rica. Unos ganan y otros pierden. Los medios apoyan y aplauden. Como siempre en este sistema, pero resulta indecente que se haga a costa de la necesidad y de la salud de la gente……

A mis buenos amigos que se dedican a la enseñanza les subrayo siempre que, por encima de los contenidos, potencien, estimulen e inciten a los alumnos a mantener siempre un pensamiento crítico, un punto de reflexión, un instante suficiente para separar la paja del grano, una capacidad analítica que en gran parte se basa en no creer a pies juntillas lo que les cuentan, en especial lo que les cuentan los medios de comunicación de masas que por encima de la verdad responden a los intereses de sus dueños. Que intenten mantener, en fin, un reflejo final para juntar unas informaciones con otras y sacar después sus propias conclusiones, no las que quien nos las vende quiere que saquemos.

Ahí va la mía: desconfía siempre de quien pretende que su beneficio personal es el beneficio de la mayoría. Casi siempre te engaña. Si tiene capacidad de maniobra, de una forma u otra premiará lo suyo por encima de lo de los demás. Si se trata de la salud, la precaución debe ser doble. Que el dueño de un laboratorio farmacéutico que investiga una vacuna se pueda hacer aún mucho más rico si su producto es el que más se vende y el que llega antes a la meta en la carrera de las vacunas, hace que desconfíe de forma natural de esa vacuna. No me fío de su seguridad ni de su eficacia, aunque me garanticen que detrás de la evaluación hay una entidad independiente.


Sin dudarlo, si puedo elegir me voy con la Soberana, la vacuna que se investiga sin ánimo de lucro y que se regalará a todos los que la necesiten. Con esa sí estoy tranquilo.


                                                                                   Manuel Díaz Olalla 

jueves, 15 de octubre de 2020

¿Es la pandemia de COVID-19 en España una emergencia humanitaria?

Técnicamente hablamos de crisis o emergencia sanitaria cuando la demanda supera a las posibilidades de atención del sistema sanitario. Ocurre cuando éste es precario, débil, se desbordó, o todo ello, dándose estas circunstancias, por lo general, cuando la demanda es muy grande. Ambas cuestiones (colapso del sistema sanitario y demanda disparada) suceden a la vez en países en desarrollo en cualquiera de los 4 escenarios “naturales” de la intervención humanitaria, que son: los desastres naturales, la guerra y la violencia, las epidemias y las situaciones en que una gran parte de la población vive en situación de exclusión sanitaria.

No era previsible que en el mundo occidental y en España específicamente, asistiéramos a una crisis de esta naturaleza. O sí lo era, pero quienes tienen la responsabilidad de planificar sobre estas previsiones no quisieron verlo (“Un mundo en peligro”, OMS, septiembre de 2019)[i] o no recibieron las órdenes precisas de sus responsables.




Cuando el propio país que la sufre no puede dar respuesta a la crisis se declara la emergencia sanitaria internacional, a petición del propio país o de la OMS representando a los demás países. Si esa respuesta se amplía a otras áreas de las necesidades humanas básicas (agua, alimentos, techo, abrigo) y se articula desde el respeto a los principios humanitarios clásicos (humanidad, independencia, universalidad, imparcialidad, consentimiento de las víctimas, competencia) esa actuación se corresponde con lo que se conoce en el campo de las relaciones internacionales como “Acción Humanitaria” (AH), que es una respuesta a las necesidades de salud de la población desde el respeto estricto a los derechos humanos, situando el derecho a la salud en el centro de ese marco de intervención.

sábado, 10 de octubre de 2020

La Atención Primaria y la Salud Pública, la solución que buscamos


No en vano la AP ha sido el nivel asistencial más castigado por esas políticas cuyos resultados podemos evaluar ahora.  La AP es el nivel de atención donde se resuelven la mayoría de los problemas de salud de la población. Es el “medio natural” donde se solucionan las demandas y se satisfacen las necesidades de salud de las personas, sanas y enfermas. Es próxima y cercana y en ella se establecen las relaciones habituales con los profesionales sanitarios. En el caso de la COVID-19 es igual. La AP es el “dique de contención” del sistema sanitario, pero ese no puede ser su objetivo sino el resultado de su trabajo.

La mayoría de los casos de esta enfermedad son leves o asintomáticos por lo que el diagnóstico, el tratamiento, el aislamiento, el seguimiento y la confirmación de la curación no requiere asistencia hospitalaria, realizándose desde AP.

No solo la actividad asistencial (prevención terciaria), sino también la primaria (promoción de la salud, que incluye el fomento del uso de mascarillas higiénicas o quirúrgicas, higiene de manos frecuente, distancia personal) y la secundaria (diagnóstico precoz, identificación de contactos, medidas de control en ellos) es propia de la Atención Primaria apoyada por servicios de Salud Pública sólidos y adecuadamente dotados. La coordinación entre ambos es fundamental, pues soportan el peso principal de la vigilancia epidemiológica que, entre otras funciones, comprende la detección de brotes de la infección, imprescindible para el control de la epidemia, asegurando la AP, además, información de calidad para el análisis epidemiológico.

lunes, 22 de junio de 2020

Perdidos en el país de los epidemiólogos (II). La adivinanza de las mascarillas




... o sea el uso de las mascarillas y qué tipo durante el actual periodo de desescalada. La escasez de material de protección (propio o de los demás) ha sido uno de los problemas identificados entre los que más han contribuido a la rápida difusión de la epidemia de COVID-19 y al incremento de las tasas de incidencia en personas vulnerables y trabajadores sanitarios. Sobre la escasez y sus motivos, incluso por encima de la demanda aguda en los periodos álgidos, se tendrá que hablar en su momento. Pero hoy, con más disponibilidad de materiales, la confusión continúa. La mascarilla higiénica (no médica), puede ser de tela o papel, se destina para uso común (no médico) y se busca en ella su mero y mecánico efecto barrera de las gotitas de saliva que emite quien la usa. Es decir, cualquier elemento fabricado con cualquier material siguiendo unas normas establecidas, se puede usar en la comunidad si no hay síntomas o no se trabaja con pacientes, esto es, cuando no es necesaria la mascarilla médica, pudiendo ser menos efectiva que esta. Se recomienda su uso en población general en la calle o en el trabajo si no se puede establecer suficiente distancia interpersonal.

sábado, 30 de mayo de 2020

Perdidos en el país de los epidemiólogos. (I) El acertijo de los test rápidos de diagnóstico serológico de la COVID-19.


No dudó un instante y mientras nos despedíamos me lo recordó:

-          No lo olvides, en la próxima revisión tendremos que cambiar la correa de la distribución.
Carlos es el mecánico de mi roulotte desde hace años. Confío en él plenamente, nunca me ha fallado y soy muy consciente de su profesionalidad, competencia y conocimientos de mecánica. Yo, tengo que reconocerlo, no entiendo nada de eso. Lego total. Por lo que no discuto sus opiniones y decisiones, de la misma forma que no critico con amigos ni con otros autocaravanistas las revisiones que hace a mi vehículo, las tareas de mantenimiento que me propone, ni las reparaciones que realiza. O sea, lo normal. Lo que se puede esperar de una persona razonable que, ante su ignorancia no disimulada sobre un tema, acepta y asume de buen grado la opinión de los expertos.

Bien, lo que podríamos etiquetar como un comportamiento recomendable en la vida cotidiana se torna en algo impensable en la dialéctica de los líderes políticos o de opinión (éstos generalmente al servicio de aquéllos) en cualquier circunstancia, pero, especialmente, en momentos de gran adversidad y alarma social como los que atravesamos. Demuestran con ello su irresponsabilidad y, a las claras, que sus intenciones no son precisamente las de contribuir a la mejora de la salud de sus conciudadanos.

Todos son epidemiólogos, aunque ni siquiera sepan qué es eso, o “inopinados especialistas en pandemias” como acertadamente les denomina Ildefonso Hernández (et als). Epidemiólogos “a posteriori”, añado yo, que son los peores: los que tienen claro todo lo que tenía que haberse hecho en un momento dado pero que, cuando aquello ocurrió, no estaban o estaban “a por uvas”.

La epidemiología es una cosa muy seria y muy precisa, rigurosa y metódica, algo muy lejano a la superstición o, lo que es peor, a la “inconsistencia conveniente a sus fines” que, según sus propósitos e intereses, propagan estos aficionados sin base a mayor gloria de la ocultación de la realidad y la destrucción de otras hipótesis y de quienes las defienden.  

Por la escuela de Salud Pública en la que me formé corría un chiste que, contado a los novatos que allí ingresábamos, transmitía de forma contundente e irónica la dimensión del rigor que, en adelante, debía guiar nuestras investigaciones. Les cuento: parece ser que dos viajeros surcaban los cielos en una avioneta cuando el motor comenzó a fallar. Después de un largo rato a la deriva lograron aterrizar sin sufrir daños físicos, aunque la aeronave quedó inutilizada. Recuperados del golpe y sin saber dónde se encontraban, rápidamente comenzaron a buscar ayuda. Miraron a su alrededor y hasta donde alcanzaba la vista solo divisaban un inmenso campo de algodón. Pero ninguna persona. Comenzaron a caminar, lo que hicieron durante horas sin salir nunca de esa interminable plantación, cuando, por fin, a lo lejos reconocieron la figura de un campesino que allí trabajaba. Rápidamente se acercaron a él y, tras relatarle su peripecia, le espetaron: “Por favor, díganos dónde estamos”. El individuo los miró y a continuación, levantando la cabeza, durante un largo rato echó un vistazo al inmenso campo de cultivo en el que se encontraban. Después se sentó y se quedó muy serio y reflexivo, como aquella estatua de Rodin, durante horas, analizando toda la información de que disponía antes de darles una respuesta. Por fin, mucho tiempo después, se levantó y muy solemne les dijo:
-          Están ustedes en un campo de algodón.
-          Sacrebleu”, exclamó abatido uno de los extraviados (era francés) y mirando a su compañero añadió: “¡Estamos perdidos! ¡Hemos caído en el país de los epidemiólogos!”
-          “¿Por qué?”, preguntó este, desconcertado.
-          “Es evidente”, añadió el primero mirando al campesino: “Ha pasado horas pensando una respuesta que nos informa de algo que ya conocíamos y, además, no nos sirve para nada”.
Lejos del mensaje derrotista, quizás anti-salubrista y ácidamente irónico que transmite, el cuento refleja con bastante aproximación y de manera descarnada e hiper-esquemática, las virtudes y limitaciones  que adornan esta disciplina basada en “el estudio de la distribución y los determinantes de estados o eventos (en particular de enfermedades) relacionados con la salud y la aplicación de esos estudios al control de enfermedades y otros problemas de salud” .

Nada que ver con lo que suponía que era esta ciencia aquél nefasto Consejero de Sanidad de la Comunidad de Madrid quien pensaba que la Sociedad Española de Epidemiología no debía pronunciarse en la polémica que mantenía con el Dr. Montes y su equipo a costa de la mortalidad registrada en pacientes terminales en el Hospital Severo Ochoa, porque "los epidemiólogos están para hablar de epidemias" y no para hacerlo de otras cosas, como su propio nombre indica.

Viñeta de J.L. Martín en La Vanguardia

domingo, 29 de marzo de 2020

Notas metodológicas rápidas para becarios

(A la atención de Irene, Agustín, Álex y Ester, si es que tiene tiempo de leer esto desde la trinchera de esta batalla)


Reuter


Hemos hablado muchas veces de lo importante que es, a la hora de transmitir la información de una investigación, expresar con claridad en textos, tablas o gráficos, la naturaleza del indicador que queremos mostrar. Si lo hacemos bien simplificaremos las explicaciones y evitaremos errores en la interpretación.

Me refiero, por ejemplo, cómo no, a lo necesario que es, mucho más en los tiempos que corren, distinguir con claridad entre tasas poblacionales (de incidencia, de prevalencia, de mortalidad, etc) y proporciones expresadas en términos de distribución de frecuencias, por mucho que, en ocasiones, estén referidas al mismo número de unidades del denominador (por cien, %).

La primera, si se da en términos de “por cien”, hace referencia a 100 personas o habitantes (o 100 hombres, o 100 mujeres), pero siempre considerando que esos 100 son individuos, generalmente sanos, que están en riesgo de sufrir el evento que se recoge en el numerador (casi siempre muerte o enfermedad). Se construyen, claro, situando en el numerador al nº de personas afectadas por el fenómeno que queremos explicar y en el denominador a la población que está o ha estado en riesgo de sufrir el fenómeno (población). Arroja una medida de riesgo (o probabilidad) de sufrir el evento en la unidad de tiempo que se trate (generalmente un año).